Las influencias de la influenza
Alejandro González Espinoza
agonzalez@cph.cl
Vivimos la angustia, el temor, a ratos el pánico se apoderó de nosotros. La Comunidad Hurtadiana se quedó casi sin recursos emocionales para enfrentar el momento de crisis que detonó la aparición de la influenza humana entre sus integrantes.
La huída, como emoción básica asociada al miedo, se impuso cual obligación ¡Qué potentes son las emociones básicas! Imposible contenerlas, sobre todo cuando hacen presa de quienes nos rodean. Y, sin embargo, una vez controladas y redireccionadas pueden convertirse en poderoso motor impulsor de grandes acciones, hazañas que en la historia se convierten en heroicas.
Dejando de lado las incomunicaciones que dieron paso a incomprensiones, la influenza humana fue la chispa que, desde un segundo plano, encendió todo un reguero de actividad destinado no sólo, y eso es lo maravilloso, a contener o mitigar la enfermedad, sino también a acompañar a quienes se vieron más directamente afectados por ella.
Vimos actos de mucha solidaridad, de emoción, de humano sacrificio, de parte de profesores y profesoras, de nuestros estudiantes, directivos, familias. Quienes lograron contener la invasiva marea del temor, lograron también sintonizar desde lo emocional y racional, como complemento ideal y sustrato base del actuar inteligente, con quienes en esos momentos sufrían.
Por otra parte, se visibilizaron medidas de control higiénico que debiendo formar parte de una conducta de aseo habitual, parecían estar ocultas o al menos permanecer en penumbras. Esto, contrario a lo que se pueda pensar, es un gran paso en nuestro caminar formativo, siempre que podamos mantenerlo en el tiempo.
También pudimos reconocer la importancia de la comunicación en este quehacer tan humano, y por ello tan comunicado. Una mala interpretación, una palabra desafortunada, un silencio demasiado prolongado o al contrario un ruido precipitado, pueden ser causa no sólo de equívocos, que por humanos comprensibles, sino también de mucho dolor, que por humanos inevitable, pero en este caso innecesario.
¿A cuántas pandemias se ha visto enfrentada nuestra Comunidad Hurtadiana? No sabría decirlo, pero creo que en el confronte con ésta hemos salido fortalecidos, mejorados, con conclusiones claras y perdurables en el tiempo.
Nuestras fortalezas nos permiten avanzar firmes y seguros por una senda trazada con claridad, mientras que nuestras debilidades, siendo reconocidas, trabajadas y superadas, nos abren nuevos caminos hacia otros horizontes, impensados y esperanzadores.
Estas son las influencias de la influenza. Desde una enfermedad infectocontagiosa a una identidad más clara y vigorosa.
Inicio
