Feliz Día de la Madre
Querida Comunidad:
“La familia nunca es tan familia como el día de la Madre; la Iglesia nunca es tan Iglesia como el día de la Madre, de la Madre de Cristo y Madre nuestra también… así lo sentimos todos: los indiferentes no menos que los fervientes…” (San Alberto)
En el Día de la Madre deseo invitarlos a la meditación, a la reflexión pues no existe persona más humana y más llena de amor que nuestra madre, por eso, hay que amarla y cuidarla siempre.
Hoy no es un día sólo para decirle cuanto la amamos o la necesitamos y olvidarnos de ella por el resto del año, es un día para homenajearla, para decirle cuan importante y bella y perfecta es para nosotros.
No malgasten su amor hacia su madre con malos entendidos entre ustedes y ella.
Por favor ámenla y recuerden que sólo existe una sola madre para cada uno de nosotros y que ella aunque a veces pensemos que actúa no muy de acuerdo a nuestras ideas o que tiene sus errores, (pues recuerden que es humana y se equivoca como cualquiera de nosotros), aún así es perfecta.
Quiero saludar con agradecido afecto filial a todas y cada una de las mamás de nuestro Colegio, haciéndoles llegar en este día el amor y la bendición de Dios, que se alegró en la maternidad de María, su Madre, y que está particularmente cerca de aquellas que tanto se le parecen al engendrar la vida y al esmerarse en el cuidado de sus hijos e hijas. “La maternidad conlleva una comunión especial con el misterio de la vida que madura en el seno de la mujer”.
En esta ocasión, llena de sentido familiar, de afectos, de gestos y recuerdos, quisiera ofrecerles el llamado que nos hace la Iglesia en esta hora de la historia: “Urge valorar la maternidad como misión excelente de las mujeres. Esto no se opone a su desarrollo profesional y al ejercicio de todas sus dimensiones…La mujer es insustituible en el hogar, la educación de los hijos y la transmisión de la fe. Pero esto no excluye la necesidad de su participación activa en la construcción de la sociedad. Para ello se requiere propiciar una formación integral de manera que las mujeres puedan cumplir su misión en la familia y en la sociedad”.
Queridas mamás: en este día tan especial las invitamos a fijar los ojos en la Virgen María. Ella “tuvo una misión única en la historia de salvación, concibiendo, educando y acompañado a su hijo hasta su sacrificio definitivo. Desde la cruz Jesucristo confió a sus discípulos, representados por Juan, el don de la maternidad de María…Como madre de tantos, fortalece los vínculos fraternos entre todos, alienta a la reconciliación y el perdón, y ayuda a que los discípulos de Jesucristo se experimenten como una familia, la familia de Dios. En María nos encontramos con Cristo, con el Padre y el Espíritu Santo, como asimismo con los hermanos”. (Documento de Aparecida)
El Señor, que amó a María, su Madre, les alcance a cada una lo que esperan y anhelan en los más profundo de sus corazones, y les regale siempre y en todas partes, el gozo de ser madres, dadoras de vida y amor.
Con un gran abrazo fraterno,
Pbro. Enrique Knothe Badillo
Padre Rector
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